LA BELLA HISTORIA DEL MADRID CURIOSO, COTILLA Y MISTERIOSO.

BLOG MADRID 2

Hace pocos meses tuve la ocasión de asistir a una ruta guiada por Madrid. En ella, contaban la historia de la ciudad y de sus habitantes, de una manera totalmente diferente a como la había leído en los libros, sin escapar al rigor histórico, pero con unos matices que podría calificar de sorprendentes, y en la mayoría de los casos, desconocidos.

Desde ese momento, empecé a investigar por mi cuenta sobre el pasado de una ciudad que, a pesar de haber nacido en ella, empezaba a ser para mí una completa desconocida. Y es que Madrid tiene un pasado de lo mas turbulento y curioso, que mucha gente desconoce.

La ruta que menciono anteriormente, me llevó hasta un tesoro en forma de libro que firma Antonio Balduque Álvarez, y que lleva por título «Historias, sorpresas y cotilleos madrileños». En él se descubren anécdotas de lo mas variopintas, que envuelven al lector en un paseo por las calles de la ciudad durante los siglos pasados, donde se desgranan las vivencias de los madrileños y multitud de personajes ilustres de otras épocas, entre otras cosas.

BLOG MADRIDDeciros que de esta experiencia aprendí muchísimas cosas sobre el Madrid antiguo, pero también, como bien indica la contraportada del libro, descubrí el origen de gentes curiosas como los cotillas, los horteras, los cursis y aunque suene soez, algún que otro gilipollas, quizás el primero de toda la historia, a parte de la causa que originó que a día de hoy usemos expresiones como “dorar la píldora”, “dormir la siesta” o “irse al quinto pino”. En resumen, una auténtica joya que recomiendo totalmente, y que estoy seguro, no defraudará.

A medida que avanzo, voy encontrando páginas web, cuentas de redes sociales y multitud de reseñas y documentales,  que trabajan para dar a conocer la historia, el pasado reciente y no tanto, de una ciudad que muchos se empeñan en calificar como un cúmulo de estrés y cemento, pero que está demostrado que tiene una belleza interior y una leyenda a sus espaldas, que dejaría atónito a cualquiera.

Os dejo un pequeño documental de un programa de la televisión autonómica madrileña que no tiene desperdicio.

DECEPCIONES.

Cuando algún plan o alguna persona nos falla, tendemos a pensar que la decepción viene provocada por ese mismo plan o esa misma persona, y estamos completamente equivocados. Un buen amigo (J.R.R) me dijo hace un tiempo que «la decepción» propiamente dicha, es el resultado que surge de no alcanzar las expectativas esperadas respecto a una meta determinada, bien sea profesional, sentimental o personal. Y creo que razón no le faltaba, desde bien pequeños aprendemos en el colegio que cuando debes sacar una nota en un examen y no obtienes lo deseado, debes superarte constantemente, y muchas veces, la decepción es el camino que encontramos a un suceso que ya no tiene vuelta atrás. Ahí es donde está el mayor error. Me explico.

Vivimos en una sociedad donde parece que marcarse una meta final es la prioridad necesaria para ser feliz, y eso hace, que nuestra felicidad sea siempre incompleta. ¿Quien tiene un amigo, una pareja, un trabajo y una vida perfectas? Ya se lo digo yo, NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE. La cuestión es que somos inconformistas por naturaleza, y parece que debemos estar en un proceso de superación constante, que en muchas ocasiones nos perjudica o nos atora, y no nos permite ver cuales son nuestras capacidades reales para superar una situación. De esta manera, no podemos diferenciar el momento donde debemos pedir ayuda, pararnos a sopesar una idea, o buscar una solución diferente a un problema. Frases como, “este es mi ejemplo a seguir” “mi meta es tal nota” o “yo para ser independiente debo hacer las cosas de tal manera” son burdos engaños que no nos dejan mirar mas allá de lo que realmente nos puede hacer alcanzar una felicidad real.

Nuestro ejemplo a seguir debemos ser nosotros mismos y lo que ,en mi opinión, nos hace mantenernos contentos es el sentido que le decidamos dar a las cosas y a los momentos. Por ejemplo, con toda seguridad, teniendo unos estudios universitarios consigamos tener grandes opciones de ser mas cultos y estemos mas cerca de lograr un salario acorde al estilo de vida que deseamos. Pero a día de hoy ¿Quien puede afirmar que eso es seguro? En cambio, lo que si vamos a recordar es a nuestros compañeros de clase, y los ratos que pasamos con ellos. Eso es lo que no debemos dejar pasar de largo.

Lo que quiero resumir es que marcarse una meta, o tener un instinto de superación constante está muy bien, pero obcecarse con ello puede llegar a ser un castigo, o viniendo al caso, una decepción. Y es que en la vida, nos vamos dejando por el camino momentos, lugares y situaciones irrepetibles, creyendo que al pasar por ellas rápidamente llegaremos antes a nuestro objetivo. No es así, hay que disfrutar esos momentos, hay que recrearse en esos lugares, no hay que pensar mas allá de lo que vamos a hacer en el presente, aunque en el horizonte dibujemos un futuro idóneo.

En definitiva, hay que sacar de nuestra carretera todo aquello que nos contamina, lo que nos duele y nos impide disfrutar del presente, porque al final de ella no se encuentra nuestra felicidad, si no que es a través de la misma donde vamos a disfrutar.

Hace poco logré leer el fabuloso libro de Bernardo Stamateas que lleva por título «Gente tóxica» y quedé impresionado con los tipos de personas que en él se describen. Todos tenemos en nuestro círculo personal a alguno de ellos, y en mi opinión, eso es lo que de verdad hay que apartar de nuestras vidas para poder llegar a conseguir cualquier objetivo, pero disfrutando de cada minuto, porque como hemos comprobado esta semana con el accidente aéreo de Germanwings, nunca podemos saber cual va a ser el último. Y aun observando que todo nos vaya bien, sería una pena desviarnos de la meta principal de nuestras vidas…

Sed felices 😉

ANÁLISIS DE LOS RECORD GUINESS MAS ABSURDOS.

En una de mis concienzudas tardes de estudio e investigación, decidí teclear en Google «Récord Guinness absurdos» y los resultados descubiertos fueron de lo mas sorprendente. Una vez revisados los documentos, me dispuse a imaginar como sus autores habían llegado a conseguirlos, y el resultado obtenido es el siguiente:

1. El eructo mas ruidoso de la historia: El campeón de esta curiosa modalidad se llama Paul Hunn y podéis observar la destreza del zagal en este curioso video.
Aquí no tuve mucho que pensar, estoy seguro de que estaba en casa viendo el fútbol con los amigos, y alguien abrió la lata de tan dulces sonidos, seguramente, todos compitieron por eructar mas fuerte que el anterior hasta que “el rugido de Hunn” puso punto y final a la competición. Me gustaría conocerle, bueno, y al que le propuso para el premio también…

2. Record de retretes rotos con la cabeza: Asombrosa historia de la que no he conseguido prueba visual, ustedes perdonen. En mi opinión, el muchacho tuvo un mal día, ya sabéis, despedido del trabajo, multa en el coche y cuernos de la novia, entre otros sucesos. Comenzó con el retrete de su casa, seguido del cuarto de baño de la habitación de matrimonio y ya no pudo parar…el del bar del colega, la casa de los padres, y cuando tenía la cabeza como un cocotero ¡bualá! Récord batido. Adicto al ibuprofeno seguro, no digo mas.

3. Francesco Vacca, lengua mas perforada del mundo. Sobre este individuo no voy a apuntar muchas cosas, porque un piercing en la lengua se lo hace cualquiera. Eso si, me encantaría verle comiendo garbanzos, debe ser como el bombo de la lotería del niño. Dejo foto.

4. El hombre que mas camisetas se puso una encima de la otra. Este es de traca, ademas son de manga corta, así que suponemos que después de todo, si era invierno, se tuvo que poner el abrigo. El aburrimiento del ser humano no tiene límites. Dentro vídeo.

5. Récord de los 100 metros a cuatro patas. Sales a pasear con tu perro y se te acaba yendo el paseo de las manos, nunca mejor dicho. No podemos confirmar que sea el animal el que le tire la pelotita al dueño. Os dejamos la trepidante carrera.

6. Récord de cucharas pegadas al cuerpo. Etibar Elchiyev, así se llama el fiera que después de comerse un plato de sopa se dio cuenta de que podía pegarse la vajilla de su madre a cualquier parte del cuerpo. Y hemos dicho vajilla, porque a parte de pegarse cucharas (récord batido en varias ocasiones) el hombre se pega ensaladeras, cazos, tenedores y no queremos pensar cuando vaya a abrir la nevera, suponemos que quedará insertado al lado del «recuerdo del acueducto de Segovia» de su señora madre. Aquí el vídeo del hombre imán.

Con esto os dejo hasta la próxima actualización, prometo que no tardará tanto como esta. He estado ocupado con varias lecturas y dejaré por aquí alguna reseña de ellas. Espero que os guste.

Sed felices 😉

DESACREDITANDO AL REFRANERO.

Son muchos, la gran mayoría personas entradas en años, los que utilizan el abundante refranero español para salir de una situación comprometida, añadir un comentario, o simplemente dejar su impronta.
Refranes hay muchos y muy variados, lo pude comprobar leyendo este artículo de un conocido diario, y en su gran mayoría se desconoce al autor o la procedencia, pero se han incorporado a nuestro lenguaje con una facilidad pasmosa.
Os voy a regalar un absurdo-post, que solo se me ocurriría mientras en televisión nos deleitan con Paquirrín y Belen Esteban haciendo el zángano entre cuatro paredes. Veámoslo en su significado mas básico, adornado con mis negligentes reflexiones.

NO POR MUCHO MADRUGAR, AMANECE MAS TEMPRANO: Al que inventó el refrán le gustaba dormir mucho, eso está claro, pero la reflexión es importante “para que me voy a levantar antes si no han puesto las calles” Un artista el chaval, me lo imagino diciéndoselo a su jefe en la obra.
— ¡Manolo! ¿Que estemos aquí a las 7:00? ¿Si no ha amanecido?
– Despedido.
— Te va a dar igual, no amanece mas temprano.

Tengo un amigo que cambió madrugar por Brugal , y se aplica el refrán los sábados por la noche. Superó sus problemas con el alcohol.

A QUIEN MADRUGA DIOS LE AYUDA: Este debía ser panadero. Lo dijo porque no había otra forma de motivarse para salir de casa tan temprano. Y por otro lado, si Dios te ayuda, no madrugues, total, cuando llegues Jesucristo ya te habrá metido las baguettes en el horno y las palmeras estarán bañadas en chocolate. Pobre hombre.

AL MAL TIEMPO, BUENA CARA: Inventor de este refrán, me gustaría hablarte a los ojos, escucha lo que tengo que decirte.
Madrid, Enero de 2015, 7 de la mañana, sales de casa, -2 grados en el termómetro, el coche es una jodida nevera, los cristales empañados y cuando entras en la autovía hay un atascazo de narices, a todo esto, tu cuñado te envía un Whatsapp que dice «tengo los pies como dos tortillas de lo agustito que estoy bajo el edredón» Ahora vas, y pones buena cara.

QUIEN ROBA A UN LADRÓN TIENE CIEN AÑOS DE PERDÓN: Lo voy a aplicar con el banco que me gestiona la hipoteca. Con una media en la cabeza…

NUNCA DIGAS, DE ESTE AGUA NO BEBERÉ: A este lo ponía yo en el río Manzanares de rodillas, cuando viera al primer pato con dos cabezas, le quitaba el registro al refrán echando leches.

AUNQUE LA MONA SE VISTA DE SEDA, MONA SE QUEDA: Perfecto, increíble el tiempo libre de este tipo, y aunque la vistas de lino, de alpaca, de organdí, incluso si le pones chanclas y un sombrero de cordobés. Si aun vives, me tienes preocupado.

NO DEJES PARA MAÑANA LO QUE PUEDAS HACER HOY: Aquí no voy a ser crítico. Si soportas un programa de Gran Hermano, estoy comprobando en este mismo momento, que el hijo de la Pantoja y sus compinches, hacen el vago hoy, y también mañana. Y cobrando mejor que un biólogo.

A CABALLO REGALADO, NO LE MIRES EL DIENTE: Este me lo voy a aplicar. Os acabo de regalar un truño de post que no vais a leer en ningún sitio decente. Y si has llegado hasta aquí, no le mires los dientes, no los tiene. Mi blog tiene estas pequeñas caries que lo deslucen. No todo iba a ser serio.

Gracias por aguantarme, me aburría. Sed felices 😉

CIEN DÍAS DE FELICIDAD.

2015/01/img_1516-1.jpg

¿Alguna vez habéis pensado que hacer si supieseis a ciencia cierta que tan solo os quedan cien días de vida?

Básicamente de esto trata el último libro que llegó a mis manos. Una lectura que de por sí, jamás hubiera empezado, si no hubiera sido por una invitación.
Siempre he dicho que no me gustan los libros que me hacen pensar demasiado, pues prefiero leer algo que me embarque en una aventura, sin tener que preocuparme mas allá de las vivencias de los personajes. A partir de ahora, me veo obligado a corregir esta teoría, ya que el libro de Fausto Brizzi no solo me ha hecho disfrutar con las vivencias de Lucio, su personaje principal, sino que además lo ha conseguido por medio de una historia que bien podría ocurrirle a cualquiera de nosotros. Algo cercano, que desgraciadamente muchos tienen en sus vidas, o bien, les ha tocado de cerca.

Lucio es un italiano al que diagnostican un cáncer terminal y nos cuenta sus últimos cien días de vida. ¿Pensáis que os acabo de destripar el libro? (Esta frase no es mía), nada mas lejos de la realidad, a partir de este momento comienza una historia apasionante que no deja a nadie indiferente. Cruda, real, y llena de sentimientos contradictorios, que en una cuenta atrás literal, nos irá desgranando la mentalidad asombrosa de lo que hasta ese momento no era mas que un entrenador de waterpolo de un equipo amateur, y un marido y padre de familia cualquiera. Una magnífica forma de decirnos, que la vida es una sucesión de momentos que debemos exprimir al máximo, sin importar nada mas que la felicidad personal que podamos alcanzar y la profunda huella que podamos dejar en la gente que nos rodea.

Os dejo un vídeo-resumen que he encontrado por la red. Os lo recomiendo totalmente.

Sed felices.

CHARLIE HEBDO. SOBRE EL RESPETO Y LA EDUCACIÓN.

Comenzaba el 2015 y aun me estaba planteando el tema que compartir en el blog. Por sorpresa, ingrata para todos, ayer pasábamos el día pegados a los medios contemplando todo lo que sucedía en París. Un drama, otro mas, de esos que contemplamos a diario (sin inmutarnos, no seamos hipócritas) con la diferencia de que esta vez notamos la cercanía de los hechos. Y es que Francia, es ese país de aquí al lado en el que gracias al “Low Cost” nuestra generación puede visitar mas a menudo.
No había oído hablar jamás del semanario Charlie Hebdo, ni si quiera me sonaba el nombre cuando lo oí por primera vez, disculpen mi ignorancia, y me sentí muy mal por ello, pues al leer en las redes sociales a los miles de entendidos de este país que saben de cualquier tema, uno piensa, que debe leer y estudiar mucho mas todavía.
El mundo está loco, dijimos muchos, y te paras a pensar, y corrijes, y piensas de nuevo, y llegas a la conclusión EL MUNDO ESTÁ BIEN, PERO HAY 4 HIJOS DE PUTA EMPEÑADOS EN DESTROZARLO. Y entonces te sientas a esperar a que pase la tempestad y vuelva la calma, porque esa es la comodidad que hemos adquirido ante todo, llámese terrorismo, corrupción, delincuencia y el respeto mas básico entre las personas.

Lo estamos perdiendo todo, aquí ya se mata por cualquier cosa, hay un desprecio por la vida de los demás que asusta, si un policía me cae mal lo tiro a la vía, si osas nombrar a Mahoma te coso a tiros, y si no puedes pagarle al banco te vas a la puñetera calle, con tus hijos, la abuela enferma, el gato, el perro y el canario y donde duermas esta noche a 4 grados bajo cero no es asunto mio. Eso si, me quejaré amargamente en mi estado de Facebook que es un aporte fundamental en la vida que nos rodea.

Y disculpenme, pero quien les escribe lo hace como autocrítica por encima de todo, y es que lo ocurrido ayer en Francia, pasó hace unos años en Madrid un fatídico 11 de Marzo, perdiendo gente cercana en el camino. Pero aquí no pasa nada, seguiremos con nuestras cómodas vidas mientras la abuela enferma sigue debajo del puente y otro desalmado sigue matando en nombre de algún Dios (sea de la religión que sea). Y no insistan, ya sabemos que en los políticos no podemos confiar, pero la pregunta es otra ¿Podemos confiar en nosotros mismos? Ya les respondo yo, NO.

Vengo de una generación donde no se concibe entrar en un lugar sin dar los buenos días, principio básico por excelencia en mi opinión, y eso aquí en nuestra casa ha cambiado. Por lo tanto, si nosotros no enseñamos a los nuestros a hacer cosas tan simples y tan básicas, poco podemos esperar de dos tipos que, desde su nacimiento, han sido aleccionados para creer que todo aquel que nombre a Mahoma en vano tiene que ser ajusticiado. Y así fue…gente con una educación propia de un demente o un fanático tendrán reacciones como tales.

No se si he logrado explicarme correctamente, no soy un profesional de esto, pero lo que vengo a resumir es que lo que ha pasado en Francia, también pasa aquí, y lo siento mucho, pero si tu educación no llega al nivel mínimo de respeto por los demás, o mejor dicho, por la vida de los demás, puerta, fuera de aquí, seas Mahometano, Budista, Católico, Musulman o Maradoniano. Incluyo a todo el mundo, a los de casa también, ya que no respetar la vida de los demás, no es solo el asesinato, también lo es no pixelar las imágenes de un tiro a bocajarro sobre un policía en directo, que en este país nos gusta el morbo hasta en esas ocasiones, así de simpáticos somos.

Y voy a dar por cerrado el post, deseando que la de ayer, sea la última vez que alguien mata en nombre de Dios, ya que empiezo a pensar que esa es la forma mas fácil de hacerlo para no sentirte culpable. CRETINOS…

Sed felices. 😉

BASADO EN HECHOS REALES (Capítulo II): Los disfraces del colegio.

Escribir sobre la navidad se ha vuelto una rutina para mí en este mes de Diciembre, y repito, que no es por voluntad ni por acercamiento a las fiestas, pero para ser una temporada supuestamente de paz y de bondad, se cometen crueldades que, sin darse uno cuenta, no sabemos lo que suponen para las víctimas, en este caso, pequeñas víctimas.
Ando por la calle con una sonrisa de oreja a oreja, acabo de coger mis vacaciones, tengo tiempo para pasear, desayunar con los amigos y hacer las cosas que me gustan; pero no todos los que se cruzan conmigo por las aceras, portan la misma cara de satisfacción, en especial, esas criaturas que van al colegio de la mano de sus padres…

Son las 8:00 de la mañana del último día de colegio antes de las vacaciones escolares navideñas, como es habitual, los niños hacen funciones donde cantarán villancicos, comerán castañas y los mas afortunados asistirán a un chocolate con churros. Pero para llegar a este paso, a algunos críos les hacen pasar uno de los peores ratos de sus vidas, y por el cual quedarán marcados para el resto de su existencia.
De entre los que me voy cruzando por la acera, los hay que van felices con sus disfraces de Papa Noel (el mas común) o algún pastorcillo que otro…Pero entre la gran mayoría, veo caras angelicales llenas de sufrimiento, que claman al cielo para que alguien les saque de tan complicada situación. Caras que portan, como un gran estigma, los cuernos de reno mas grandes que su madre encontró en un todo a cien. Otro pequeñín, sufre, mientras su cabeza está embutida en un gorro de pastor con las dos orejitas por fuera, mientras tanto, otra madre poseída, le ametralla con la cámara de fotos, probablemente para dejar alguna prueba que enseñar a una futura novia dentro de veinte años, en una reunión familiar.
Sigo andando, un par de gemelos gritan con sus miradas ¡Señor, haga algo! pidiéndome por favor que deje de mirarlos porque sus padres han tenido la brillante idea de disfrazarles de angelitos, con unos aros en la cabeza que parecían la órbita de saturno.
Pero cuando mas dolor he visto (Y he sentido) ha sido con los dos últimos niños. El primero llevaba un horrible disfraz de árbol de navidad hecho de cartón, donde la criatura tenía la cabeza incrustada en la parte mas alta del árbol, y por si esto no fuera poco, le habían pintado los coloretes con purpurina a modo de bolitas decorativas, ¿Pero es que esos padres no tienen sentimientos?. Aunque el chico no se ha sentido solo, cuando dos pasos por detrás hacía acto de presencia una niña con cara de angustia, y cuyas orejitas asomaban por un cartón con forma de estrella de Belén, pintado en el amarillo mas chillón de la escala de colores. Una injusticia.

Resumiendo, os pido a todos los padres, que tengáis un poco de cordura y contéis con la opinión de vuestros hijos a la hora de disfrazarlos. Pensadlo dos veces antes de colgarle al niño unas bolitas navideñas de las orejas, o embutirle en un gorro de una talla mas pequeña que la suya, no sea, que en vez de Papa Noel, el crío acabe pareciéndose a “mudito”. Mientras tanto, siempre habrá algún villano como yo riéndose de todo esto…

Sed felices.