LLEGA LA NAVIDAD (OTRA VEZ)

Que bonito, ya se empieza a notar el ambiente navideño en las redes sociales, y en otros ámbitos también. pero todos tenemos a ese amigo que ya ha inundado la red social de turno con postales navideñas de lo mas variopintas. Quitando que en su casa ya están colocados el belén, el árbol y un muñeco de luces que canta desacompasado.

He de reconocer, que a pesar de no ser un férreo seguidor del ambiente navideño, bien es verdad que me gusta observar (y en ocasiones participar)  en todo lo que rodea a estas emblemáticas fechas para unos, y empalagosas para otros. Por decirlo de otra manera, es un periodo donde como ya escribí hace tiempo, en este humilde decálogo, todo cuidado es poco para superarlo con nota.papanoelborracho

Las calles volverán a llenarse de luces, mujeres y hombres desfilarán como posesos por las grandes avenidas comerciales, buscando el “ofertón navideño” de turno, que por décimo año consecutivo no encontrarán. Una lástima, ya que en este The Walking Dead con bolsa de la compra, participan veteranos y nuevos talentos cada temporada.

Los centros de las ciudades, son multitudes humanas atestadas contra los escaparates. En Madrid, se sabe de gente que se despistó en la calle Preciados en unas navidades, y años después, se reencontraron con sus familias. Las declaraciones tras el hallazgo son sobrecogedoras «Recuerdo que en la nochebuena de 1995 cogí una calle adyacente, me lié a cervezas con un reno del Cortylandia, y no recuerdo nada hasta hoy…» Cuanto menos sobrecogedor.

Y es que amigos, lo admito, me gusta la navidad, es el momento del año donde mis carcajadas se repiten mas veces por minuto. Empiezo a reírme en la cena de empresa, y no paro hasta que veo a la última vieja con el paraguas del revés en la cabalgata de reyes. Tenéis que reconocerlo, es entrañable. Todo es gracioso, tu colega cogiendo vasos de tubo con la boca en la cena del trabajo; tu tío Faustino, el del pueblo, que viene a cenar obligado por la Puri, y al que nada mas llegar le han colocado unos cuernos de reno, mientras te mira suplicando que le dispares; los niños de corta edad tirando petardos por la calle, que bien podrían ser granadas de mano; o la dichosa vieja del paraguas de la cabalgata, que en una infernal pelea a muerte con otra semejante, está luchando por los caramelos de mora ante la mirada atónita de sus nietos. Lo que digo, paz y armonía.

Pero no se asusten, esto se repite año tras año, navidad tras navidad. Los gorros de Papá Noel, Santa Claus o como quieran llamarlo, van a estar ahí, acompañados de las pelucas de colores, los cotillones, los matasuegras, las uvas, las madres aparcando corderos en batería, los reyes magos, el niño que está en la cuna, los peces que beben y los que vuelven a beber sin ser peces, los camellos, de dos jorobas y sin joroba también, la cena de empresa, el despido de después de la cena de empresa, las guirnaldas, la espuma en spray, la zambomba, alguno en nochevieja caminito de belén, otro tirado en algún banco cuando iba caminito de belén y se paró a tomar la última en algún sitio, todo eso y mucho más…volverá en estás navidades. Así que sea como sea, crean o no en ello, disfruten de todo como buenamente puedan.

Sed felices 😉

P.D: ¡Ah! Se me olvidaba, la vieja del paraguas del revés también estará por ahí. Anda que se lo iba a perder, no te jode.

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NAVIDADES ESPAÑOLAS EN VERANO.

Se acercan las fiestas mas polémicas del año, esas en las que los creyentes del significado real de las mismas, se quejan del reclamo comercial en el que se han convertido, y los no creyentes, aprovechan para tomarse unos días de vacaciones y hacer otras cosas.
Mi opinión personal de estas fiestas es un tópicazo, creo que es la época perfecta para que madres, tías y abuelas, saquen a relucir las lecciones aprendidas con Carlos Arguiñano, y ceben a sus familias hasta que les salga la comida por las orejas, aunque la otra opción sea ir a comer un fabuloso menú en un restaurante de cocina moderna, y volverte con hambre y sin dinero. Por otro lado, es también el momento ideal para alicatarte en los bares de turno, y comprar lotería hasta de la asociación protectora de los gusanos de seda, que al parecer, tienen las papeletas a buen precio.
Por todo esto, aquí lanzo mi propuesta, que no es otra, que celebrar las navidades en verano. Y mis motivos son los siguientes:
– Aunque ya hay un pueblo pionero que celebra las campanadas en verano, centralizarlas el 15 de agosto, y tras las uvas, bajarlas con una horchata, en el caso de los mayores, o un mojito para los mas modernos.
– Las cañas de nochebuena el día 10, estas serían antológicas con una temperatura de 42 grados a la sombra, y si en navidad haces el gilipollas por Madrid con un gorro de papa noel, bien podrías ir en verano con tus chanclas y sin camiseta por el Paseo de la Castellana, acompañada de tu último bikini de flores, o tu bañador de surfero por la Plaza de Callao (Esto último hay algunos que ya lo hacen )
– El decorado cambia, Santa Claus vestiría con neopreno y tabla de surf, imaginaros al gordito de La Ponia como una morcilla de burgos, siendo guiri se pondría también chanclas…con calcetines, y los renos a la mierda, todo enganchado de una zodiac. Brutal ¿A que si? Los reyes magos irían con gafas de sol y las capas serían toallas del Algarve, Baltasar con rastas y Melchor y Gaspar vestidos de egipcios…por ejemplo. Además se le sacaría mas rendimiento a los camellos, que no se que coño pintan en Enero con el frío que hace.
– Para el final lo mejor, la fiesta de fin de año, todos a Ibiza, cotillón y barra libre 200 euros, el mismo precio que ahora pagarías un día normal en las discotecas de la isla, solo que justificado. Y la cena en la playa, o en una casa rural de Asturias, aunque el problema lo veo para dormir en verano tras zamparte una fabada y unos chorizos a la sidra.

Espero que no os guste mi idea, se me ha ocurrido cuando estaba aburrido y no sabía que escribir.