BASADO EN HECHOS REALES (Capítulo III) En la cola del supermercado.

Parece una aburrida acción cotidiana, de hecho, lo es. Aunque no se si debido a mi escaso desarrollo neuronal, padecer una cola de supermercado, puede ser una historia divertida, o dramática, o tal vez esperpéntica. Lo digo porque es ya la tercera o cuarta vez que  una aburrida espera se convierte en algo entretenido.

Centrémonos en lo básico. Tú haces la compra tal y como lo has marcado en la lista, o sin necesidad de ella, pero cuando crees que ya has cogido todo lo necesario, te dispones a ir hacia las cajas. Normalmente, pensaréis todos, pagas y te vas. Pues no, ese no es mi caso, y quiero creer que tampoco el de muchos.

La experiencia personal, me dice, que se pueden dar un buen número de situaciones en la cola del supermercado. Paso a describirlas y a detallar un pequeño análisis de cada una.

SITUACIÓN A:

Llegas con tu compra, y no hay nadie en la cola, la cajera te atiende amablemente, aunque de manera normal intenta “colocarte” una bolsa de plástico por 3 céntimos, para una lata de coca cola y unas pastillas de caldo de pollo. Al ver que con la bolsa no ha colado, su reacción inmediata es intentarlo con una oferta de 16 donuts por 3 euros, normalmente lo niegas y te vas. Todo es amabilidad por las 2 partes y la conversación acaba con un «Que tenga usted un buen día»

Análisis:

  • No hay gente en la cola: Normal en días de diario por la mañana de lunes a jueves en supermercados retirados de zonas céntricas
  • Bolsa de 3 céntimos: Te la van a querer colocar por lo civil o lo criminal.
  • Oferta de los donuts: Peligrosa si vas a hacer la compra con el estómago vacío.

SITUACIÓN B:

Comienzan las primeras complicaciones. Repetimos la acción, haces tu compra, llegas a las cajas y solo hay una abierta, no tienes prisa, por lo tanto las 3 personas que van delante no son ningún obstáculo digno de mención. Pero cuando te toca… ¡Mierda! A la de delante se le ha olvidado el pan, y para colmo te hace responsable de su turno con un «guárdeme la vez, que tardo muy poco, MUY POCO» Aparece a los diez minutos con el pan…2 latas de alcachofas y 1 kilo de tomates. Entre tanto, tu esperas con barba de 3 días, mientras los que te siguen te miran haciéndote responsable de su espera por haber guardado el turno. Cuando a la buena señora le ha dado la gana llegar, tú ya estás amenazado visualmente por el resto del supermercado, que justo en ese momento ha decidido hacer el pago en caja. La señora del pan, los tomates y las alcachofas, lo soluciona todo con un  «gracias bonito» y tarda sus respectivos 10 minutos  en pagar con céntimos los cuarenta y dos euros con setenta y cuatro del coste, que dicho así, suena tan largo como esperarlo. La gente que viene detrás de ti empieza a desenfundar armas y tú ya ni te das la vuelta. Eres el puto cómplice.

Análisis:

  • Nunca te fíes de una señora en la cola de un supermercado. Te ganará por experiencia.
  • Nunca te fíes de una señora en la cola de un supermercado que te pide que le guardes el turno y dice que tardará MUY POCO.
  • Nunca te fíes de una señora que paga con céntimos.
  • Nunca te fíes de una señora.

SITUACIÓN C:

Un clásico, a esta situación le llamo el «déjame pasar que solo llevo» ¿A que la habéis vivido todos? No me extenderé. Estás en la cola, llega el listo de turno y tacháaaaaan…Perdona, ¿Me dejas pasar que solo llevo una barra de pan? Y tú pensando, ya, pero es que yo llevo la misma barra de pan y la lata de tomate para los macarrones del crío que me ha encargado mi mujer.

¿Que hacer contra esta agresión? Iré al análisis directamente

Análisis:

  • Fingir una llamada de teléfono para crear un corte radical con el/la caradura. «Uy, perdona, me están llamando» Crea un desconcierto en el personaje que le obliga a esperar su turno mientras espera que finalice la llamada. Suele funcionar.
  • Fingir lesión. Como si de un futbolista se tratara, le dices que sufres una reciente intervención lumbar que te impide estar demasiado tiempo en pie y que esos 2 minutos de espera juegan un papel de vida o muerte en tu persona. Da igual que el personaje te haya visto hacer el pino-puente en frente de la sección de los congelados. Esto es una batalla entre caraduras y ahí debes demostrar tu valía y luchar por tu puesto en la cola. ¡No desistas!
  • Mi preferida, y también la más desaconsejada. Recordarle al señor/a que esto es un supermercado y que se está aprovechando de la buena fe de las personas, para llegar antes a donde sea, lo cual no me importa lo más mínimo.
  • La última y la más común. Quedarte como una vaca mirando a un tren y asentir con la cabeza mientras te sobrepasan en la cola. Todo, para luego salir del supermercado y ver al señor en el bar de al lado, o a la señora departiendo amistosamente con las vecinas. ¡Hay que joderse!

 

Y hasta aquí, esta estupenda y absurda clase sobre supermercados. Si has llegado hasta el final, mereces esa cerveza que llevas esperando todo el día para tomarte. Pero si la compras en el supermercado, por favor, guarda el turno.

Sed felices 😉

MADRID. TODAVÍA MAS.

 

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Estanque del Retiro vacío.

Siempre me gustó caminar por la ciudad, aunque para desplazarme a ciertos lugares tuviera que coger primero el coche. Y esta urbe es lo que tiene, todo está lejos de todo. Ir al cine en cualquier población, supone contar la distancia en cientos de metros o en un par de kilometros, pero no en Madrid. Aquí, las distancias se miden en paradas de metro o de autobús. Y si se hiciera en kilómetros, los trayectos no bajan de los cinco. Pero eso forma parte de su encanto, creo yo, no se si por discrepar de la habitual calificación de la ciudad de las obras y el tráfico, o por una enérgica defensa del lugar que mas amo de este planeta.

Pero la emoción de caminar por Madrid va mucho mas allá de sus distancias y calificaciones. Lo verdaderamente emocionante de Madrid se esconde en sus rincones secretos, en sus lugares repletos de historia, en sus magníficas leyendas y en la múltiple variedad de los personajes que la recorremos.

Emociona, si, saber que puedes estar caminando entre los que pueden ser los personajes históricos del futuro, el Ortega y Gasset del 2050, la Lina Morgan del teatro que viene, o que aquel friegaplatos del restaurante donde estás comiendo, sea un pintor de élite como le ocurrió en su día a Don Francisco de Goya y Lucientes. Y ustedes dirán, pura imaginación todo. Pués tal vez sea así, pero Madrid es lo que tiene, te invita a desbordar esa imaginación como no lo haría ningún otro lugar.

Y es que en Madrid, no distinguimos el invierno del verano, ambos son duros. Por eso nos vale cualquier estación para recorrerla, para patearla, para desgastarla, porque Madrid está destinado a envejecer, y a seguir teniendo ese espíritu juvenil que la desborda. Por esa razón el Museo del Prado sigue siendo tan bello, el Palacio Real tan majestuoso y sus calles tan vivas durante las 24 horas del día, porque es una ciudad inagotable, porque te agotarás tú mucho antes que la ciudad. De hecho, ella no descansa.

Y con esto os dejo en paz, vuelvo a retomar el blog con muchas ganas, me marcho al Estanque del Retiro, a ver a los descendientes de Margarita, a ver que me cuentan.

«Pues el invierno y el verano,

en Madrid solo son buenos,

desde la cuna a Madrid,

y desde Madrid al Cielo».

Luis Quiñones de Benavente  «Baile del invierno y del verano».

Sed felices 😉

LA BELLA HISTORIA DEL MADRID CURIOSO, COTILLA Y MISTERIOSO.

BLOG MADRID 2

Hace pocos meses tuve la ocasión de asistir a una ruta guiada por Madrid. En ella, contaban la historia de la ciudad y de sus habitantes, de una manera totalmente diferente a como la había leído en los libros, sin escapar al rigor histórico, pero con unos matices que podría calificar de sorprendentes, y en la mayoría de los casos, desconocidos.

Desde ese momento, empecé a investigar por mi cuenta sobre el pasado de una ciudad que, a pesar de haber nacido en ella, empezaba a ser para mí una completa desconocida. Y es que Madrid tiene un pasado de lo mas turbulento y curioso, que mucha gente desconoce.

La ruta que menciono anteriormente, me llevó hasta un tesoro en forma de libro que firma Antonio Balduque Álvarez, y que lleva por título «Historias, sorpresas y cotilleos madrileños». En él se descubren anécdotas de lo mas variopintas, que envuelven al lector en un paseo por las calles de la ciudad durante los siglos pasados, donde se desgranan las vivencias de los madrileños y multitud de personajes ilustres de otras épocas, entre otras cosas.

BLOG MADRIDDeciros que de esta experiencia aprendí muchísimas cosas sobre el Madrid antiguo, pero también, como bien indica la contraportada del libro, descubrí el origen de gentes curiosas como los cotillas, los horteras, los cursis y aunque suene soez, algún que otro gilipollas, quizás el primero de toda la historia, a parte de la causa que originó que a día de hoy usemos expresiones como “dorar la píldora”, “dormir la siesta” o “irse al quinto pino”. En resumen, una auténtica joya que recomiendo totalmente, y que estoy seguro, no defraudará.

A medida que avanzo, voy encontrando páginas web, cuentas de redes sociales y multitud de reseñas y documentales,  que trabajan para dar a conocer la historia, el pasado reciente y no tanto, de una ciudad que muchos se empeñan en calificar como un cúmulo de estrés y cemento, pero que está demostrado que tiene una belleza interior y una leyenda a sus espaldas, que dejaría atónito a cualquiera.

Os dejo un pequeño documental de un programa de la televisión autonómica madrileña que no tiene desperdicio.

CHARLIE HEBDO. SOBRE EL RESPETO Y LA EDUCACIÓN.

Comenzaba el 2015 y aun me estaba planteando el tema que compartir en el blog. Por sorpresa, ingrata para todos, ayer pasábamos el día pegados a los medios contemplando todo lo que sucedía en París. Un drama, otro mas, de esos que contemplamos a diario (sin inmutarnos, no seamos hipócritas) con la diferencia de que esta vez notamos la cercanía de los hechos. Y es que Francia, es ese país de aquí al lado en el que gracias al “Low Cost” nuestra generación puede visitar mas a menudo.
No había oído hablar jamás del semanario Charlie Hebdo, ni si quiera me sonaba el nombre cuando lo oí por primera vez, disculpen mi ignorancia, y me sentí muy mal por ello, pues al leer en las redes sociales a los miles de entendidos de este país que saben de cualquier tema, uno piensa, que debe leer y estudiar mucho mas todavía.
El mundo está loco, dijimos muchos, y te paras a pensar, y corrijes, y piensas de nuevo, y llegas a la conclusión EL MUNDO ESTÁ BIEN, PERO HAY 4 HIJOS DE PUTA EMPEÑADOS EN DESTROZARLO. Y entonces te sientas a esperar a que pase la tempestad y vuelva la calma, porque esa es la comodidad que hemos adquirido ante todo, llámese terrorismo, corrupción, delincuencia y el respeto mas básico entre las personas.

Lo estamos perdiendo todo, aquí ya se mata por cualquier cosa, hay un desprecio por la vida de los demás que asusta, si un policía me cae mal lo tiro a la vía, si osas nombrar a Mahoma te coso a tiros, y si no puedes pagarle al banco te vas a la puñetera calle, con tus hijos, la abuela enferma, el gato, el perro y el canario y donde duermas esta noche a 4 grados bajo cero no es asunto mio. Eso si, me quejaré amargamente en mi estado de Facebook que es un aporte fundamental en la vida que nos rodea.

Y disculpenme, pero quien les escribe lo hace como autocrítica por encima de todo, y es que lo ocurrido ayer en Francia, pasó hace unos años en Madrid un fatídico 11 de Marzo, perdiendo gente cercana en el camino. Pero aquí no pasa nada, seguiremos con nuestras cómodas vidas mientras la abuela enferma sigue debajo del puente y otro desalmado sigue matando en nombre de algún Dios (sea de la religión que sea). Y no insistan, ya sabemos que en los políticos no podemos confiar, pero la pregunta es otra ¿Podemos confiar en nosotros mismos? Ya les respondo yo, NO.

Vengo de una generación donde no se concibe entrar en un lugar sin dar los buenos días, principio básico por excelencia en mi opinión, y eso aquí en nuestra casa ha cambiado. Por lo tanto, si nosotros no enseñamos a los nuestros a hacer cosas tan simples y tan básicas, poco podemos esperar de dos tipos que, desde su nacimiento, han sido aleccionados para creer que todo aquel que nombre a Mahoma en vano tiene que ser ajusticiado. Y así fue…gente con una educación propia de un demente o un fanático tendrán reacciones como tales.

No se si he logrado explicarme correctamente, no soy un profesional de esto, pero lo que vengo a resumir es que lo que ha pasado en Francia, también pasa aquí, y lo siento mucho, pero si tu educación no llega al nivel mínimo de respeto por los demás, o mejor dicho, por la vida de los demás, puerta, fuera de aquí, seas Mahometano, Budista, Católico, Musulman o Maradoniano. Incluyo a todo el mundo, a los de casa también, ya que no respetar la vida de los demás, no es solo el asesinato, también lo es no pixelar las imágenes de un tiro a bocajarro sobre un policía en directo, que en este país nos gusta el morbo hasta en esas ocasiones, así de simpáticos somos.

Y voy a dar por cerrado el post, deseando que la de ayer, sea la última vez que alguien mata en nombre de Dios, ya que empiezo a pensar que esa es la forma mas fácil de hacerlo para no sentirte culpable. CRETINOS…

Sed felices. 😉